Friday, July 25, 2008

Las clases en el cine español

Los que me conocen saben de mi afición incondicional al cine. No tengo preferencia por ningún género pero sí que muestro inclinación a buscar películas que llegan a nuestras carteleras en plan 'tapadillo'. De ésas y su fama quiero hablar un poco.

De todas las películas estrenadas en 2007 la mejor con diferencia fue un producto inglés titulado Arma Fatal (Hot Fuzz). La traducción es pésima, pero es que el título castellanizado significa literalmente Pasma Caliente, así que no sé cual es peor en la lengua de Cervantes. La peli está bien rodada, con un guión sólido y un equipo dirección-actores-montaje que se compenetra a la perfección. Vamos, en mi escala de uno al diez, tiene un nueve bien merecido. Pero como muchas otras, ha sufrido la maldición de ser marginada por los cines y productoras que no les dieron demasiada publicidad. Este caso se repite cada año desde que yo tengo memoria.

Cartel promocional de Arma Fatal (Hot Fuzz)
"Grandes policias. Pequeña ciudad. Violencia moderada"

El más reciente se ha dado con dos películas de factoría nacional. Hablo de Los Cronocrímenes y de Gente de mala calidad. Empiezo comentando la segunda.

Gente de mala calidad ha venido promocionada como "la película del verano". ¿Qué significa eso? Que como cada año, tenemos una película mediocre, chavacana, que nos deja como descerebrados a la altura del betún. Pero claro, hay que hacer apología del cine peninsular y anunciarlo a bombo y platillo como si fuese un hito en nuestra historia. Luego vas al cine medianamente convencido a echarte unas risas y sales pensando que has visto una secuencia de chistes malos, medio reparto en pelotas sin razón aparente y ausencia total de historia. Casi reclamé los 6 euros que me había gastado.

Y por otro lado tenemos la película de Nacho Vigalondo. Este cántabro de 31 años se ha revelado como una promesa en el panorama cinematográfico. Su mayor hito hasta la fecha ha sido el genial corto 7:35 de la mañana el cual fue nominado al Oscar al mejor cortometraje. Ahí es nada.

Pues bien, en 2007 presentó su primer largometraje en Sitges, Los Cronocrímenes (trailer), y fue uno de los mayores éxitos del festival recibiendo alabanzas por su buena dirección y un guión sólido que atrapa desde el primer instante. Ahí se acabó. Lo que podría ser un éxito al mismo nivel que El Orfanato, en mi opinión no tan genial como nos la vendieron, fue literalmente marginada. Vigalondo la paseó por varias distribuidoras pero nadie se hizo cargo.

La historia cambió hace unos seis meses cuando un productor americano recibió una copia. El entusiasmo de este señor fue tal que no sólo se comprometió a distribuirla, cosa que cumplió, sino que ha firmado un contrato para rodar el remake americano. La única forma de darle proyección internacional.

Si he de ser sincero con el público, no he podido ver esta película, pero aún nadie me ha hablado mal de ella. Espero que los que ponen el dinero, y con ello las oportunidades, en nuestro cine consideren que merecemos productos de calidad y promocionar esas películas de poco presupuesto que entusiasman al público. Es terrible que tengan que venir de fuera a gritarnos lo que debería haber sido obvio a nuestros ojos. Hablaré más veces de esas pequeñas joyas que llegan ocultas a nuestras salas y, si valen la pena, os la recomendaré desde aquí si tenéis la paciencia de leerme.

No quiero despedirme sin dejaros este video. Es el corto del que os he hablado antes. Espero que lo disfrutéis tanto como yo. Un saludo a todos.



1 comment:

nacho lillo said...

yo veo los cronocrimenes si don relicary accede a ver LAST TANGO IN PARIS. No es broma

Es la triste serpiente enroscada de este mundo de marketing y marca en el que nos asfixiamos. Demasiadas variables que no siempre hacen justicia al creador auténtico.

Respecto a las traslaciones en españil da autentico pánico pensar en ediciones que hemos manejado con una labor interpretativa tan burda.

Me encanto el corto creo que es un fiel relejo de la incomunicación en que vivimos y de lo enloquecidas que se juzgan otras actitudes