Friday, July 2, 2010

Anécdotas del Reino de Jerusalén

La Primera Cruzada dio como resultado la fundación del Reino Franco de Jerusalén, cuyos primeros gobernantes protagonizaron algunos de los momentos más emocionantes de la Edad Media. Eran hombres, con sus virtudes y sus defectos, acertaban y se equivocaban, pero por encima de todo, trataron de proteger a su pueblo hasta el extremo y cimentar un reino formado en su mayoría por grandes personas.

A pesar de las guerras constantes y las amenazas entre vecinos, se esforzaron por hacer amistad con turcos, kurdos, chiíes y demás pueblos que componían un desfragmentado imperio árabe. Hasta la llegada de Saladino, no se podía hablar de unidad árabe. Uno de sus últimos reyes francos que mereció tal título, fue Amalarico I.

El patriarca Guillermo de Tiro comenta una anécdota acerca de él y que pone de manifiesto el ansia de conocimiento de este rey y su buena disposición a ser un buen gobernante.

Cito:

El arzobispo de Tiro se quedó un día estupefacto cuando el rey le preguntó las pruebas de la inmortalidad del alma. El prelado le recordó las pruebas sacadas de la Escritura, pero Amalarico le preguntó por otras capaces de convencer incluso a los infieles, y no se quedó satisfecho hasta que Guillermo de Tiro invocó la necesidad puramente filosófica.


Además de estas anécdotas reveladoras, fue Amalarico quien encomendó a Guillermo la redacción de la Historia del Reino de Jerusalén que llevaba existiendo poco menos que un siglo, pero cuya Historia, de las más emocionantes que he leído, merecía ser perpetuada.

La cita está sacada el libro "La Epopeya de las Cruzadas" de René Grousset, cuya lectura me ha emocionado varias veces y me ha hecho admirar esos capítulos realmente casi desconocidos de la Historia y que inciden directamente en nuestro estatus de vida actual.

¡Un saludo!

1 comment:

Marvhin said...

Me han entrado ganas de leerlo. Revisa las faltas ortográficas ;)